Rissotto de calabacín, shitake y crujiente de jamón


Tras siglos sin postear, lo cierto es que hoy no me he podido resistir, porque ha quedado ciertamente increible...

Ingredientes (2 personas)
1 taza de arroz (yo he utilizado bomba, que contiene bastante almidón)
1/2 taza vino blanco
1/2 cebolla
1/3 calabacín
125 gr shitake (u otras setas a elección)
1 pastilla de caldo de verduras
3 tazas de agua
4 lonchas de jamón serrano
Aceite, sal y pimienta
40-50 gr queso parmesano rallado

La clave del rissotto probablemente reside en tener un poco de paciencia, en saber cuidarlo mientras se cocina, ya que este arroz necesita de un mimo continuo para coger su punto.

Como paso previo a la cocción del arroz, cortaremos en 4 las lonchas de jamón serrano y pondremos a calentar una sartén con aceite en el fuego, una vez el fuego esté muy caliente le añadiremos el jamón que se freirá en unos segundos y quedará crujiente, reservamos en palto aparte para el final.

En una cazuela de borde bajo (más cómoda para este plato) colocamos aceite de oliva virgen, ponemos a calentar y cuando vaya tomando temperatura añadiremos la cebolla picada. Rehogamos unos minutos y cuando comience a ablandarse le añadimos el calabacín que previamente hemos pelado y cortado en dados y el shitake. Lo rehogamos todo junto y añadimos una pizca de pimienta molida y un poco de sal (muy poco, lo justo para que las setas saquen su sabor). Mientras realizábamos esta operación, habremos puesto en un cazo el agua con la pastilla de caldo a fuego muy bajo, para que mantenga el calor pero sin llegar a evaporarse.

Una vez la verdura ha recibido un golpe de calor añadimos el arroz y rehogamos todo junto unos 30 segundos, y en ese momento añadimos el vino blanco. Dejamos que evapore el alcohol y poco a poco vamos añadiendo el agua, el truco consiste en que nunca le falte agua pero que tampoco se ahogue el arroz, mientras se cocina sin dejar de moverlo para que suelte el almidón y vaya adquiriendo la textura cremosa que deseamos. Una vez hayamos ido cocinándolo poco a poco hasta agotar el agua (25-30 minutos), apartamos del fuego y añadimos el queso parmesano recién rallado para terminar de darle cremosidad al plato.

Sobre el arroz ya preparado colocamos las virutas de jamón crujiente, dejamos reposar un par de minutos sin tapar y comemos inmediatamente.

Y así de fácil es darse un bello atracón amigxs...